domingo, 19 de noviembre de 2017

El Servicio de Hidrografía Naval agregará un segundo al 31 de Diciembre de 2016.

30/12/16 | En 1884, cuando el ferrocarril y el telégrafo obligaban al mundo a sincronizar sus relojes para poder compartir trenes y comunicaciones, un grupo de países acordó, en la Conferencia Internacional del Meridiano, realizada en Washington (EE.UU), adoptar la hora del meridiano de Greenwich como referencia mundial, midiendo el pasaje del sol sobre esta localidad inglesa. Dependía, por lo tanto, de la rotación de la Tierra sobre sí misma y se denominó Tiempo Universal (UT, por sus siglas en inglés) o Tiempo medio de Greenwich (GMT).
Edificio del Observatorio Naval Buenos Aires
Edificio del Observatorio Naval Buenos Aires

Así fue durante décadas, hasta que los científicos se dieron cuenta de que la rotación del planeta dejaba bastante que desear como reloj. La Tierra actualmente tiene tendencia a frenarse, debido principalmente al efecto de las mareas, como un trompo que está perdiendo fuerza. Un día solar medio no dura 24 horas, de 60 minutos, de 60 segundos (86.400 segundos), sino un par de milésimas de segundo más, en promedio.

Los relojes atómicos terminaron con estas irregularidades. Un átomo de cesio-133 produce 9.192.631.770 oscilaciones en un segundo, si se encuentra a 273 grados centígrados bajo cero. Fue así que en 1967, el segundo dejó de definirse como un día solar medio dividido entre 86.400 y pasó a describirse como la duración de 9.192.631.770 oscilaciones de un átomo de cesio-133. Había nacido una nueva escala, el Tiempo Atómico Internacional (TAI) lo que implicó que, por vez primera, la unidad de tiempo, el segundo, no estuviese ligado a un fenómeno astronómico.

En el pasado, los relojes no eran muy precisos pero servían para la vida cotidiana. Ahora, los relojes se basan en procesos físicos y son muy precisos. Un segundo de la escala TAI dura siempre lo mismo, pero un segundo de UT (rotación de la Tierra), depende de factores como las mareas oceánicas, la cobertura de hielo en los polos o diferentes movimientos del núcleo de la Tierra.

Para solucionar este problema, se creó el Tiempo Universal Coordinado (UTC), que actualmente es el tiempo de referencia mundial. El UTC se cuenta en segundos atómicos y se corrige periódicamente para que no difiera en más de 0,9 segundos del Tiempo Universal. El Centro de Orientación de la Tierra del Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS) dispone la corrección, introduciendo un segundo extra, llamado segundo intercalar, cuando la diferencia lo amerita.

Para ello, el IERS coordina con más de 70 laboratorios de tiempo distribuidos en todo el mundo, la introducción del segundo intercalar y más de 400 relojes atómicos son ajustados simultáneamente.

En nuestro país, el Observatorio Naval Buenos Aires (ONBA), dependiente del Servicio de Hidrografía Naval, es el organismo oficial que tiene la responsabilidad de determinar, controlar, conservar y generar las señales para la difusión de la Hora Oficial Argentina, de acuerdo a lo dispuesto por el Decreto 1792/83 del Poder Ejecutivo Nacional.

El 31 de Diciembre de 2016, el ONBA agregará en sus relojes atómicos un segundo de tiempo a la Hora Oficial Argentina, a las 00h 00m 00s (GMT), es decir, a las 21h 00m 00s de nuestro país, debido a que por disposición del Poder Ejecutivo Nacional, adoptamos el Huso Horario 3 al Oeste de Greenwich.

Formato de Reloj
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