viernes, 17 de noviembre de 2017

Centenario del Faro Segunda Barranca.

11/06/14 | En la actualidad, y a pesar de los grandes adelantos tecnológicos en materia de ayudas a la navegación, nadie puede dudar de la importante tarea que cumplen los faros al preservar buques y vidas guiando al navegante por una derrota segura, indicando bajos, veriles, direcciones de canales o el rumbo que convenga navegar.
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El 10 de junio de 2014 el faro Segunda Barranca cumplió sus primeros 100 años. Si bien en el año 1911 la Dirección Faros y Balizas sostuvo la necesidad de construir un faro en algún punto de la zona comprendida entre Segunda Barranca y Punta Rasa, al sur de la provincia de Buenos Aires, no fue hasta febrero de 1912 que se inició la construcción de este faro bajo la dirección del Ing. Maquinista de 1ra. (R) Cesar Caccia, conjuntamente con el Jefe de Sección Faros, Alférez de Fragata Pedro Sanchez Granel, quienes recorrieron aquel tramo de costa y eligieron el sitio más conveniente para levantar un faro fijo.

Las 10 hectáreas necesarias para su construcción fueron donadas desinteresadamente por el señor Ernesto Buckland, las cuales posteriormente fueron escrituradas a favor del Ministerio de Marina. Su estructura metálica a remaches de 34 metros de altura fue provista por la empresa francesa Barbier Bernard y Turenne, la cual cuenta con un tubo central y 6 patas de menor diámetro, dispuestas en forma hexagonal, con garita en la parte superior, pintada a franjas horizontales blancas y negras. Originalmente contaba con un aparato “Barbier” de 3er. orden con luz blanca que emitía los clásicos destellos de estos vigías y guías de navegantes de todo el mundo.

Con sus rasgos característicos, se integró a su ambiente, constituyendo un referente de la región, tanto para la la localidad de Cardenal Cagliero como para Carmen de Patagones, adquiriendo como el resto de los faros que se encuentran en el litoral marítimo argentino, una dimensión simbólica o valorativa que los hace formar parte de la vida cotidiana.

Como asiento de una determinada comunidad, el faro sirve como marco de vida para el desenvolvimiento de la actividad social de ese pueblo, localidad o ciudad que generó a su alrededor. Su escala, tamaño y forma, permiten la interacción entre los individuos y el faro, generando que se convierta en un símbolo, un signo, un emblema al cual hay que festejar o historiar.

Los sociólogos apuntan a definirlo como una "vecindad identificable" compuesto por elementos físicos y generador de una cultura con ciertos rasgos característicos… un vecino más.

A su alrededor pudieron haber ocurrido eventos o situaciones históricas de valor o interés local que han quedado registrados en las efemérides de sus habitantes y que le asignan un significado particular al sitio. De ahí que se origine la IDENTIDAD y su valor como PATRIMONIO CULTURAL. El referente sirve de memoria y de articulación entre el presente y el pasado pero también como punto de localización y orientación al navegante.

Debe arribarse a una nueva comprensión del significado de faro desde una investigación más empírica, desde una óptica más amplia y distinta a la tradicional, entendiendo que estas construcciones se “meten” en la vida cotidiana, la “compromete” y opera como soporte de la actividad de esa comunidad.

FARO SEGUNDA BARRANCA ¡ FELICES CIEN AÑOS ! cumpliendo con la noble misión de salvaguardar vida y bienes de los navegantes.

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